Post 12: La Crisis

El fin de semana pasado fue uno de los más intensos que he vivido a nivel laboral. Realmente no ha sido una cuestión de trabajar muchas horas. Era más cansancio mental y emocional. Llegué a mi límite, sobrepasé la línea. Mi cuerpo incluso me llegó a decir: ¡basta! El año pasado estuve de baja a causa de un lumbago. No se lo recomiendo a nadie. Fue uno de los dolores más intensos que he podido sufrir a lo largo de mi vida. Además, apenas me podía mover, con lo cual fue bastante frustrante. Os lo cuento porque una vez que has padecido de lumbago, te puede ocurrir de nuevo. Y eso es lo que me pasó este fin de semana.


Últimamente estoy muy conectada con mi cuerpo, soy más consciente de las dolencias que sufro. Algunas de ellas están unidas al estado emocional en el que me encuentre en ese momento. Creo que el dolor de espalda fue el centro de un conjunto de sensaciones que desembocaron en la crisis que tuve a principios de semana. Es una sensación tan horrible que no se la recomendaría ni a mi peor enemigo (bueno, quizás sí. Depende de quién estemos hablando). Esa sensación, esa angustia, ese malestar. Replantearte si lo que estás haciendo con tu vida es lo correcto, si vas por el camino adecuado.